68 SSIFF. Perlak. Crítica de ‘La mujer del espía (Wife of a Spy)’: Elegante drama de la Segunda Guerra Mundial

Las críticas de David Pérez “Davicine” en el 68 SSIFF:
La mujer del espía

El prestigioso cineasta japonés Kiyoshi Kurosawa, director de Cure, Tokyo Sonata, Kairo (Pulse) o Bright Future, presentó en el Festival de Venecia 2020 La mujer del espía (Wife of a Spy), donde ganó el León de Plata al Mejor Director, y ahora se ha podido ver su nuevo trabajo dentro de la sección Perlak de la 68 edición del Festival de Cine de San Sebastián.

Después de aprovechar su éxito con las películas de terror japonesas, Kurosawa nos sorprendió con la joya de 2008 Tokyo Sonata, un drama social con el que cosechó muchos premios y parecía haber llegado al culmen de su carrera. Posteriormente, fue realizando películas en las que parecía querer recuperar su tono y su éxito en ambos géneros, mezclando dramas de fantasmas con invasiones alienígenas, un camino que le ha llevado hasta La mujer del espía, una agradable sorpresa en su reciente filmografía. En el fondo es un drama de un matrimonio en el que entra en juego el amor y la lealtad, pero aderezado con el tono sereno del cineasta, que sin llegar a posicionarse entre lo mejor de su filmografía sí que parece enderezar de nuevo su trayectoria.

Kiyoshi Kurosawa no acostumbra a defraudar a sus fieles seguidores, y en esta ocasión nos ofrece un elegante drama sobre la lealtad en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, pero sin pararse en la parte bélica que podría haber mostrado, sino a través de lo que podría decirse que es una película de espías que abarca 5 años, desde 1940 -justo cuando Japón, Italia y Alemania firman el Pacto Tripartito, también conocido como el Pacto del Eje, una alianza militar entre estas naciones opuestas a las Fuerzas Aliadas en la Segunda Guerra Mundial- hasta 1945.

La película arranca en Japón, en el año 1940. La noche anterior al estallido de la Segunda Guerra Mundial, el comerciante local Yusaku Fukuhara siente que las cosas van en una dirección inquietante. Deja a su esposa Satoko en casa y viaja a Manchuria con su sobrino. Allí, Yusaku es testigo casual de un acto bárbaro y decide tomar medidas para revelarlo al mundo. Tras un malentendido inicial, su esposa, cuando descubre las verdaderas intenciones de su marido, hará lo impensable para garantizar su seguridad y su felicidad.

Por el título está claro que a nadie coge por sorpresa que estamos ante la historia de Satoko, quien dice a su marido “Si eres un espía, seré la mujer de un espía”, antes de verse envuelta en este peligroso juego. Y para dar vida a Satoko se ha elegido con acierto a Yû Aoi (Verano de una familia de Tokio), sobre quien recaen las escenas de mayor tensión, y también la difícil tarea de mostrarnos de forma convincente a una ingenua mujer de un comerciante, pero capaz de todo por salvar a su familia y el honor de su apellido. En el papel de Yusaku nos encontramos a Issey Takahashi (Shin Godzilla), actor y cantante japonés con el aspecto de un encantador empresario y la moralidad de quien se considera un cosmopolita, anteponiendo sus creencias y pensamientos a todo lo demás.

Uno de los personajes dice en la película: “No se puede confiar en la información hoy en día”, y esa premisa podría repetirse durante toda la película, en un juego de información-desinformación por el cual no todo lo que uno cree es cierto, de la misma forma que no todo lo que uno hace cara la público es un fiel reflejo de sus ideales y actos.

Aunque la película se presente con un ritmo pausado, una fotografía otoñal y una paleta descolorida, estilo más asociado a los dramas de época japoneses, Kurosawa no quiere que parezca que olvida que la guerra no dejó de ser un suceso repleto de crueldad, algo que es capaz de mostrarnos sin necesidad de muerte ni sangre, pero sí que recurre a una escena truculenta de tortura. Y es que si algo está claro, es que el cine es parte importante de la historia del ser humano, y no debe dejar que se olviden ciertos hechos, al igual que la propia cinematografía de algunos cineastas que a él le marcaron, motivo por el que hace referencia a la última película (en esa época) del director japonés Kenji Mizoguchi.

Llama la atención que el director ha grabado la película en 8K UHDV, a pesar del aspecto apagado y antiguo que transmite la película, buscando representar estos hechos del pasado con una realidad increíble para incluso permitir que apreciemos con detalle los pocos decorados interiores, pero contradictoriamente por la escasa iluminación empleada no podemos disfrutar de ellos, y es que no siempre la verdad se deja ver con claridad.

La mujer del espía podría parecer una película anticuada fuera de sus fronteras, e incluso algo densa por el ritmo que mantiene, pero su estilo elegante, su sobria dirección y sus magníficas interpretaciones hará que sin duda forme parte de la selecta filmografía de Kiyoshi Kurosawa por la que se le recordará.


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La mujer del espía

6.5

Puntuación

6.5/10

David Pérez "Davicine"

Informático de profesión, cinéfilo de afición. Bloguero, tuitero y todo lo que me permita comunicarme. En mis ratos libres escribo en esta web, y me dejo ver en RTVCyL. Twitter e IG: @davicine79.

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