Las críticas de David P. Davicine en el 79 Festival de Locarno:
Brave New Love
Kate vive feliz con su marido y su hija, mientras mantiene una relación sentimental con otro hombre. Tras años de secretismo, el frágil equilibrio de su doble vida comienza a desmoronarse. Atrapada en un turbulento caos de normas sociales, fluidos corporales, mitología griega, vergüenza, risas, intimidad y locura, Kate se embarca en una torpe y existencial lucha por redefinir el amor.
Dirigida por Maria Bäck, Brave New Love está protagonizada por Kathrine Thorborg Johansen, Anders Danielsen Lie, Simon Sears, Noemi Carbone Mannov y Angeliki Papoulia. La película ha podido verse en la sección Concorso Internazionale de Locarno Film Festival 2026.

Los escandinavos saben crear dramas
Si algo ha quedado claro durante los últimos años, es que los escandinavos saben cómo crear dramas románticos contemporáneos, prueba de ello es la maravillosa La peor persona del mundo. En esta ocasión, Maria Bäck ofrece una perspectiva femenina sobre la culpa, el deseo y la inseguridad, explorando cómo el amor conlleva muchísimas reglas y expectativas arraigadas. A través del ingenio y la sensualidad, explora estas ideas creando un espejo que refleja la soledad y la fuerza de un corazón encendido.
En la escena inicial vemos a la protagonista Kate (Kathrine Thorborg Johansen) desnuda en la orilla de un lago del bosque. Luego mira a otro nudista (Anders Danielsen Lie). Kate y Andreas nadan desnudos en este lago. Se miran mientras se visten, y Kate deja su número de teléfono debajo de su toalla. Todo bajo la mirada de su marido Orla (Simon Sears). Años después, Kate sigue casada con Orla y mantiene una relación con Andreas. Podríamos llamarlo el dilema del matrimonio feliz. Esto permite resumir la esencia de esta tragicomedia en las escenas iniciales, repleta de cuerpos desnudos, problemas de pareja rancios y una clase media en la que esto parece interesante pues pocos problemas reales tienen.

Un triángulo amoroso «normalizado»
En la película, la vivaz Kathrine Thorborg Johansen interpreta a una mujer que es nerviosa pero sin llegar a ser frenética, teniendo su punto egoísta pero sin exagerar. Ella se ve atrapada en un triángulo amoroso, lo que la lleva a una crisis matrimonial autoinfligida. Mientras tanto, un grupo absurdo de mujeres intenta imponerle las normas sociales. Sin embargo, el grupo también le brinda a Kate algo que sus relaciones le han negado: un espacio donde el secreto puede ser expresado en voz alta. Todos estos elementos permiten a Bäck y su coguionista Eskil Vogt (autor de Valor sentimental, además de La peor persona del mundo) intentar responder con certeza a la pregunta de si el poliamor puede funcionar.
Bäck omite gran parte de los detalles que suelen rodear las historias de adulterio, sin necesidad de recrearse en escenas de Kate inventando excusas o borrando mensajes. La decisión más interesante de Bäck es negarse a tratar la situación de Kate como una competencia entre dos hombres. El montaje salta de un lado a otro de la aventura amorosa, presentando fragmentos dispersos de una relación que ya ha adquirido reglas y hábitos, mientras que la fotografía nos deleita con algunos planos maravillosos, como uno en el que el matrimonio comparte la misma habitación, la misma rutina doméstica, pero la composición los divide en imágenes aisladas al situar a Kate y Orla frente a espejos de baño separados.
En resumen, Brave New Love plantea un dilema matrimonial sobre si el amor puede coexistir con la traición, aunque por desgracia tiene una trama predecible con una resolución que hubiera sido mejor dejar inconclusa, pero su incomodidad persiste y juega muy bien con los elementos que tiene.
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