Crítica de ‘Demonic’: Posesiones virtuales

Las críticas de Daniel Farriol:
Demonic

Demonic es un filme canadiense que combina terror con ciencia-ficción escrito y dirigido por Neill Blomkamp (Distrito 9, Elysium). La historia nos muestra como un científico contacta con la hija de una asesina en serie para proponerle participar en la prueba de una tecnología experimental. El objetivo es introducirse en la mente de su madre, que en la actualidad se encuentra en coma, para comunicarse con ella. Está protagonizada por Carly Pope (Identidad perdida, This Last Lonely Place), Chris William Martin (Fallen Hearts, Los fantasmas de Blackstone), Michael Rogers (We’re All Going to the World’s Fair, Beyond the Black Rainbow), Andrea Agur, Nathalie Boltt y Terry Chen. La película estuvo a competición en la Sección Oficial del Festival de Sitges 2021. Se ha estrenado en salas comerciales de España de la mano de Selecta Vision el día 10 de Diciembre de 2021.

Blomkamp y el riesgo en el fantástico

Demonic ha sido una de las películas de género más (injustamente) vapuleadas durante esta temporada cinéfila, incluyendo una mala acogida en el pasado Festival de Sitges 2021 donde el director sudafricano Neill Blomkamp curiosamente recibió el Premio Máquina del Tiempo en reconocimiento a una carrera ligada al fantástico. Pensándolo bien, todas las obras del director han sido cuestionadas. Incluso su obra magna Distrito 9 (2009) lo fue en su momento. Si buscas en esta lectura otro linchamiento al director, no lo vas a encontrar aquí.

Está claro que su nuevo filme es del todo imperfecto y mejorable en algunos aspectos, pero no podemos pasar por alto que su autor es alguien que siempre arriesga buscando contar las mismas historias de siempre desde un punto de vista y estilo particulares que lo hacen único. Eso hay que valorarlo. Se trata de un director al que le encanta ponerse retos, lo que conlleva un riesgo. Desde 2017 se haya inmerso junto a su hermano Mike en el proyecto de Oats Studios, productora independiente con la que han elaborado distintos cortometrajes experimentales que primero se distribuyeron en YouTube y actualmente puedes ver también en Netflix. Algunos son muy recomendables como Cigoto (2017) o Rakka (2017). Demonic se ha convertido en el primer largometraje producido por ese estudio familiar que, además, tuvo que desarrollarse condicionado por la pandemia.

Posesiones virtuales y captura volumétrica

Demonic combina terror y ciencia-ficción para proponer una chiflada vuelta de tuerca al subgénero de las posesiones demoníacas que transforma al séquito papal de sacerdotes exorcistas en militarizados guerreros que combaten el mal a cañonazos. Y todo ello dentro de un entorno de realidad virtual. ¿Has visto algo parecido o tan loco en toda tu vida? Seguro que no. Solo por intentar hacer creíble algo así, el bueno de Blomkamp ya tiene mi atención y un aplauso garantizado. Como todos los trabajos que realiza junto a su hermano en Oats Studios, aquí también hace uso de las nuevas tecnologías informáticas de investigación aplicadas al cine.

En este caso, se utiliza un nuevo método basado en la captura volumétrica de los personajes que convierte a los actores en objetos geométricos. Para que nos entendamos, las secuencias en las que la protagonista debe introducirse en la mente de su madre mientras esta se halla en coma se plasman en pantalla como si fueran las imágenes de un videojuego de simulación social al más puro estilo de Los Sims. Eso descolocará a muchos y no acabará de convencer a otros. Pero como ya he dicho antes, me gustan los cineastas que proponen nuevas formas de expresión, más allá de cuáles sean los resultados finales. Es cierto que las escenas «virtuales» no son todo lo inmersivas que deberían ser, pero tampoco hay que olvidar que estamos ante un producto de Serie B, de presupuesto reducido y realizado con mucho cariño hacia el verdadero tono festivo que siempre ha caracterizado al género, alejándose de esa absurda necesidad de elevamiento reciente que parece querer dignificar algo de forma innecesaria.

Demonic está plagada de buenas ideas y es mucho más entretenida de lo que te harán creer. Tenemos científicos locos, asesinos en serie, mitología demoníaca, sacerdotes cachas, simulaciones virtuales, exorcismos a través de los sueños… Un batiburrillo de elementos imposible y majadero que no encontrarás en el encorsetado cine actual, esa es la virtud principal que tiene la película. Yo abogo por que Neill Blomkamp siga siendo fiel así mismo y a sus imperfecciones para seguir haciendo las películas que le de la gana.


¿Qué te ha parecido la película?

Demonic

6.5

Puntuación

6.5/10

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