Crítica de ‘Presas de caza’: Supervivencia fílmica de bajo coste

Las críticas de Daniel Farriol:
Presas de caza

Presas de caza es un thriller de supervivencia alemán escrito y dirigido por Thomas Sieben (El secuestro de Stella, The Dam). La historia nos muestra como una excursión al bosque de un grupo de amigos se convierte en una desesperada lucha por sobrevivir cuando son atacados por un francotirador. Está protagonizada por David Kross (Fiebre del ladrillo, Viento de libertad), Hanno Koffler (Beat, Pagan Peak), Maria Ehrich (Ku’damm, La última viajera del tiempo), Robert Finster (Freud), Yung Ngo, Klaus Steinbacher, Livia Matthes y Nellie Thalbach. La película se ha estrenado en Netflix el día 10 de Septiembre de 2021.

Una excursión accidentada

Presas de caza se adentra en el terreno del survival sin entender muy bien los códigos de este subgénero ni la manera de hacer algo que resulte mínimamente original para el espectador. La trama se inicia presentándonos a un grupo de amigos durante una excursión por la montaña para celebrar la despedida de soltero de uno de ellos. Cada uno tiene una personalidad distinta, pero los personajes están descritos desde la epidermis y con bastante desgana. No empatizaremos demasiado con ellos ni nos importará el sufrimiento al que se verán sometidos. Las rencillas y la absurda confrontación de masculinidades será el eje central de una relación de amistad que dista de ser perfecta y que, por momento, resulta ridícula. 

La verdadera acción de la película empieza cuando uno de esos hombres recibe el impacto de un disparo efectuado por un francotirador al que no logran ubicar. Descubren que su coche ha quedado inutilizado al tener las ruedas reventadas, así que iniciarán la huida a pie en lo que se convertirá en una lucha por la superviviencia mientras se adentran en el interior del bosque para zafarse del incesante acecho del tirador que les sigue persiguiendo sin descanso. Es un inicio clásico de survival que propone una especie de cruce entre Blanco perfecto (Downrange) (Ryûhei Kitamura, 2017) y El ritual (David Bruckner, 2017). Por desgracia, el joven director alemán Thomas Sieben no tiene el mismo talento visual para dotar de dinamismo a la puesta en escena, convirtiéndose su película en una sucesión de escenas anodinas y repetitivas.

La francotiradora impasible

Presas de caza es un filme de bajo presupuesto que no sabe sacar rendimiento a los elementos de que dispone. Durante la huida era de esperar que halláramos un giro de guion inesperado que condujera la trama por otros derroteros o que al menos se buscase dar una explicación coherente a lo que está pasando. Para entonces los espectadores más inquietos ya habrán barajado en su cabeza distintas teorías y seguro que todas ellas serán más inteligentes que el camino que escoge la historia de la película. Y es que después de más de una hora esperando que suceda algo interesante, cualquier cosa que haga evolucionar la trama, al final se introducen dos giros vinculados al hallazgo de sendas grabaciones efectuadas en el pasado. Es algo que en lugar de mejorar el enfoque de la historia aún la vuelven más absurda y trillada. Son dos escenas especialmente torpes y forzadas que te distancian emocionalmente aún más con todo lo que sucede en pantalla.

El único punto de interés que parecía tener este survival low cost era el intercambio de roles de género al decidir colocar en la posición de cazador a una mujer y en la de presas a un grupo de machitos recalcitrantes con poca materia gris. Esa idea parecía querer dar una vuelta de tuerca feminista al género e incorporar algún tipo de reflexión social que tampoco acaba apareciendo por ningún lado. Así pues, todas las decisiones acaban siendo arbitrarias y no forman parte de ningún plan establecido.

Eso no tendría porque ser un problema en sí, la película podría ser un producto de entretenimiento puro que jugara con el horror de supervivencia en un entorno rural y hostil como el que se planteaba en la emblemática Defensa (Deliverance) (John Boorman, 1972) o en la más reciente El declive (Patrice Laliberté, 2020). Tampoco es el caso. El guion de Presas de caza se podría reducir a escasas cuatro páginas y no contiene ni un solo incidente que te vaya a pillar por sorpresa. Mi consejo es que no caigas en la trampa y dediques tu tiempo a ver algo más productivo o trascendente. 


¿Qué te ha parecido la película?

Presas de caza

4.8

Puntuación

4.8/10

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