Centenario Fernando Fernán Gómez: Crítica de ‘La vida alrededor‘ (1959)

Las críticas de José F. Pérez Pertejo:
La vida alrededor
 

Tan solo un año después del inesperado éxito de La vida por delante (1958), Fernando Fernán Gómez y su amigo Manuel Pilares contarían con Florentino Soria para juntos escribir un guion que diera prolongación a las vidas de Antonio (Fernán Gómez) y Josefina (Analía Gadé) a los que habían dejado recién casados y haciendo frente a las dificultades de una pareja joven de clase media en la España de finales de los cincuenta.

Esta segunda parte titulada La vida alrededor comienza con una secuencia previa a los títulos de crédito con la que acentúa su carácter de continuación. En ella se plantea el carácter contradictorio de un Antonio, ya metido en la profesión de abogado aunque todavía pluriempleado, que en pleno juicio hace un emotivo discurso defendiendo a un pobre raterillo por robar un monedero para, minutos después, ya en plena calle, perseguir al ladrón del bolso de su mujer profiriendo los mismos insultos que la acusación había dedicado en el juicio a su defendido.

Este juego con las contradicciones, tan propio de un determinado tipo de comicidad muy querida por Fernán Gómez, se prolongará inmediatamente en la letra de la canción interpretada por Los tres de Castilla, del mismo título de la película, que acompaña los créditos cuando asegura “la vida es breve pero lenta, la vida es dura pero frágil, la vida es corta pero ancha…”

El punto de partida de la película es el cambio en las vidas de Antonio y Josefina motivado por la llegada de su primer hijo, a partir de este hecho sustancial el guion vuelve a hacer incidencia en las dificultades económicas, ahora acrecentadas, que ha de atravesar una familia de clase media para poder pagar todos los recibos.

La vida alrededor mantiene el carácter de comedia costumbrista y la estructura de sainete de La vida por delante, pero se barniza de tonos más amargos virando del tenue optimismo de la primera parte a un pesimismo emparentado con la convicción de su protagonista de estar tocado por un fatalismo congénito. Todo lo que puede salir mal, saldrá mal. Diversas secuencias resultan paradigmáticas de este fatalismo pero ninguna tan demoledora como aquella, próxima al final de la película, en la que un Antonio (al que Josefina ha sometido a la hipnosis) solo puede decirle la (descarnada) verdad a todo el mundo incluyendo a su pequeño hijo que, afortunadamente, no puede entenderle cuando le dice “no eres tan feo y tan pobre como tu padre porque no eres lo suficientemente mayor para serlo”.

Pero a pesar de este carácter más oscuro y fatalista que su precuela, La vida alrededor bebe del humor vanguardista y absurdo de Miguel Mihura y, fundamentalmente, de un Jardiel Poncela al que Fernán Gómez siempre consideró uno de sus principales maestros. El realismo forzado mediante exageraciones y algunas situaciones disparatadas alimentan unos diálogos, cargados de sarcasmo y retranca, que imprimen al film un endiablado ritmo que se revela como una de sus mayores virtudes.

En su autodidacta camino hacia la madurez como director de cine, Fernando Fernán Gómez alterna recursos estilísticos y narrativos puramente cinematográficos como un uso imaginativo, aunque un tanto tosco, del montaje para resolver algunas secuencias con otros de clara ascendencia teatral como el reiterado uso de apartes, oscureciendo el fondo, en el que los personajes rompen la cuarta pared para interpelar directamente al público adoptando un rol de narrador, aunque sea ocasional, que se prolonga como voz en off durante la secuencia siguiente. Estos apartes, que durante buena parte de la película sólo los hará Antonio/Fernán Gómez en su función de narrador/autor, terminarán extendiéndose a otros personajes como la propia Josefina o los cuatro actores que interpretan a los padres de ambos protagonistas y que en un momento determinado ofrecerán los diferentes puntos de vista sobre la personalidad de Antonio.  

Al igual que su predecesora, la película mantiene una sutil actitud crítica con cierta hipocresía de la sociedad y con determinadas circunstancias sociales que no podían denunciarse abiertamente; al mismo tiempo hace un retrato del Madrid de la época en la que unas calles atestadas de gente y con tímidos esbozos de modernidad conviven con otras angostas, sin asfaltar y llenas de casas semiderruidas.

Fernando Fernán Gómez y Analía Gadé prolongan brillantemente sus personajes con gracia y encanto, junto a ellos, repiten sus papeles Rafaela Aparicio como la criada y los cuatro actores que dan vida a los padres de Josefina (Félix de Pomes y Carmen López Lagar) y a los de Antonio que son interpretados por Manuel de Juan y por Carola Fernán Gómez, madre de Fernando, que prolonga en la pantalla la relación materno filial de la vida real. El resto del reparto incluye al gran Manolo Morán como un delincuente que decide retirarse y dedicarse a la honradez y a Xan das Bolas, Carmen de Lirio, Joaquín Roa, María Luisa Ponte y un joven y todavía desconocido Agustín González en un breve papel.


Existe una edición en DVD de La vida alrededor lanzada al mercado en 2004 por Divisa que actualmente se encuentra descatalogada aunque es posible encontrar algunas copias en tiendas web de coleccionismo y de venta de segunda mano. La película fue emitida en el programa Historia de nuestro cine de RTVE el 5 de julio de 2016 pero actualmente no se encuentra disponible en la plataforma de la citada cadena ni en ninguna otra.   

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