‘El lado oscuro del corazón’: Tributo a la poesía, la pasión y el deseo

Las críticas de Carlos Cuesta: El lado oscuro del corazón 

Quiero hacer con esta reseña una recomendación que me hizo a mí recientemente un amigo y que me ha permitido acercarme a una película diferente a lo habitual. Compleja, bizarra, arriesgada en los recursos sonoros, pero sobre todo desde el punto de vista de los diálogos poéticos que ponen en escena joyas literarias de Oliveiro Girondo, Juan Gelman y Mario Benedetti (con cameo incluido).
Eliseo Subiela (La conquista del paraíso) firma dirección y guión, con el inestimable apoyo de los tres poetas mencionados, para contarnos los devaneos amorosos de Oliveiro, un poeta mujeriego, divorciado, de vida disoluta y amistades tan artísticas como económicamente poco solventes, que sobrevive vendiendo poemas y, en ocasiones, “prostituyendo” su inventiva como creativo publicitario.

Oliveiro (Darío Grandinetti: Hable con ella, Palabras encadenadas) busca satisfacer su vital ansia de amar con una mujer que, pese a los defectos que pueda tener, sepa volar, y entendamos volar como vivir el amor sin ataduras y sin prejuicios, con total entrega. Esa búsqueda le llevará a conocer a Ana (Sandra Ballesteros), una prostituta con la que protagonizará un forcejeo amoroso. Ella no quiere que él se aproveche y se muestra reacia a dar rienda suelta a sus sentimientos.
El lado oscuro del corazón (1992) nos cuenta con acertada desenvoltura un relato entre lo poético, lo onírico y lo netamente humano, representado esto último en las formas de supervivencia que los artistas desarrollan para comer cada día. Oliveiro vende poemas para que todos ellos puedan almorzar mientras uno de sus amigos, escultor, se vale de la venta de sus polémicas obras para pagar fianzas y salir de la prisión en la que sus propias creaciones le han metido. 
Lo onírico, lo poético, son los raíles que mandan en la historia gracias a las declamaciones de poemas soberbiamente escogidos que se insertan en la película como piezas de un puzzle que nos ofrece un difícil dibujo, inusual, pero que encajan, jugando en un límite que de sobrepasarse nos abandonaría en el terreno de la vergüenza ajena. Pero eso no llega a ocurrir.
Este episodio de la vida del poeta discurre como conflicto entre sus distintas formas de afrontar el mundo, a veces vitalista y a veces lastimera, casi siempre con la carga del pesar que siente al comparar la traición a principios poéticos con una muerte prematura del alma. La Muerte tomará en El lado oscuro del corazón, forma corpórea, por supuesto de mujer, y con ella Oliveiro tendrá una sucesión de diálogos que nos permitirá conocer más al protagonista.
Desde luego el amor, la pasión, el cuerpo, son claves para interpretar una fantasía urbana con paisajes a veces incomprensibles que sirven de fondo a una narrativa surrealista, apasionado y sembrada de metáforas, apoyadas por una curiosísima, moderna y melancólica banda sonora. Los símbolos visuales que pueblan este ensueño poético sobre el deseo son tan líricos y básicos como una silueta remarcada en un contraluz; tan gráficos y sorprendentes como una montaña rusa para ilustrar un coito o tan obvios como unos pechos desnudos, grandes y deseables. En definitiva, diferente, elocuente y recomendable.

Un comentario sobre “‘El lado oscuro del corazón’: Tributo a la poesía, la pasión y el deseo

  • el 15 agosto, 2012 a las 2:24 pm
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    Ya había visto esta obra en el '94, cuando aún estaba fresca y algunas amistades habían caído en su magia. Como me suele pasar, de pronto una canción me lleva a un poema, y este a su vez a un recuerdo, al de este gran film, lo vi parcialmente el otro día, de mañana (mal momento para semejantes temas), al mismo tiempo me resulta tan refrescante poder ver algo así desde este tiempo y espacio, tan distantes ambos del momento original, caer de pronto en cuenta de que el surrealismo puede ir más allá del celuloide, que sin darme cuenta tal vez ya lo ha impregnado todo. Saludos desde Atlanta, ¡seguid así!

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