‘Gettysburg’: Una batalla decisiva para los U.S.A.

Las críticas de Manuel M.: Gettysburg

Una de las contiendas menos conocidas por los europeos, y, curiosamente, una de las que más les ha afectado por sus efectos en la política exterior norteamericana es la Guerra Civil Americana. Con una duración de 4 años, desde 1861 hasta 1865, sus consecuencias han llegado hasta nuestros días en muchos aspectos de la conformación de los USA, y de su idiosincrasia.

Y en esa sangrienta guerra civil, el punto de inflexión lo constituyó la batalla que da nombre a esta película: Gettysburg. En ella la Confederación de los Estados del Sur (los “Confederados”) perdieron cualquier posibilidad de ganar la guerra frente a los Estados Unidos de América (la “Unión”), que disponía de más recursos, y que, además, supo negar al Sur los suyos con eficacia.

La película es una superproducción, del año 1993, dirigida por Ronald F. Maxwell, con guión basado en la novela de Michael Shaara, The Killer Angels, y adaptado por el director, basada, obviamente, en los hechos acaecidos en 1863. La película tiene una duración desmesurada para los standares del cine de hoy: 261 minutos. Sí. Son más de 4 horas. Eso es una tarde entera viendo buen cine, o una noche, empezando relativamente pronto.

Y es que la película vale la pena. A pesar de su duración, nunca se hace pesada, pues la sucesión de combates y saltos de un bando a otro están muy bien estructuradas de manera que todo está relacionado, pero sin ser lo mismo, de manera que el espectador nunca se aburre, ni se le hace ninguna situación demasiado larga.

Respecto al argumento, Maxwell no da cuartel. Directamente comienza a narrar la batalla. El espectador que quiera realmente entererse de porqué la misma merece una película de 4 horas tendrá que investigar un poco, antes o después de verla, para descubrirlo. Está narrada desde el punto de vista de los oficiales al mando. Al contrario que las últimas producciones de Hollywood, en esta se mantiene el estilo clásico: En las grandes escenas de batallas no se ven a los protagonistas, o son solo uno entre cientos. Esto le da a la película un aire de producción de los años 70 un 80, que la envejece, pero, a la vez, le da un aire clásico que le sienta muy bien.

En el reparto, caras muy conocidas para el público americano, y algunas también para el resto, destacando Tom Berenger como el Teniente General James Longstreet (casi irreconocible caracterizado con una enorme barba), Martin Sheen como el General Robert E. Lee, Jeff Daniels, como el Coronel Chamberlain, o Stephen Lang (al que vimos el año pasado en Avatar) casi irreconocible como el bravo general de caballería Pickett. Todos ellos hacen un trabajo realmente bueno, aunque a nivel personal debo destacar a Jeff Daniels y Stephen Lang en sus papeles respectivos, muy bien trabajados, especialmente el segundo, en un registro un tanto histriónico lejos de sus papeles habituales.

La ambientación es soberbia, con una reproducción muy fiel tanto de los uniformes como de las armas y estado de los combatientes (atención al detalle de las tropas confederadas luchando en muchos casos descalzas o con calzado de mala calidad). Ayuda a la misma una buena banda sonora, compuesta por Randy Edelman cuyo tema principal, que se repite varias veces en el cine, se ha hecho bastante famosa.

Dentro de los “peros” que se le podrían hacer a la película, destacar que es una película para gente que le guste el cine bélico. Son cuatro horas solo de combates, discusiones del alto mando, charlas en torno a la hoguera hablando sobre camaradas caídos… No hay, por ejemplo, una protagonista femenina porque no hay ninguna historia de amor entrelazada en el guión. Literalmente son 4 horas de guerra. Además, aunque la acción siempre discurre en, o en torno al pueblo que da nombre a la batalla y la película, no se muestra ningún mapa al espectador para explicar qué está sucediendo en cada momento, o porqué se hacen las cosas de una manera u otra. Eso puede quizás desanimar al espectador casual. O, tal vez, hacer que, al terminar de verla queramos investigar más sobre ella.

Posteriormente se hizo una precuela, Dioses y Generales, sobre los acontecimientos que condujeron a dicha batalla, pero no tuvo tanto éxito como Gettysburg. Curiosamente, ésta no logró recaudar en los USA los 25 millones de dolares que costó producirla, pero el paso del tiempo le ha sentado bien y hoy es una de las mejores películas que hay sobre la Guerra Civil Americana.

Que aproveche

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