Muere a los 76 años el director iraní Abbas Kiarostami

El
director de cine iraní Abbas Kiarostami, uno de los maestros más
reputados del cine internacional, ha fallecido a los 76 años en París
víctima de un cáncer gastrointestinal. Además de sus películas,
Kiarostami deja una importante obra como poeta, fotógrafo, ilustrador y
diseñador gráfico. En cuanto a sus películas, además de dirigirlas, a
menudo se ocupó del guion, el montaje, la dirección artística y la
producción. Su particular imagen, siempre detrás de unas gafas de sol
por su fotofobia, ha acompañado a sus filmes por los más reputados
festivales cinematográficos, especialmente el de Cannes, donde sus
películas eran casi de presencia obligada.

Nacido en Teherán en 1940, Kiarostami cursó estudios de Bellas Artes en la Universidad de su ciudad natal, tras los cuales trabajó como diseñador gráfico hasta que a los treinta años de edad comenzó su carrera como director de cine con el cortometraje de tintes neorrealistas El pan y la calle (1970). 

A finales de la década de los 60 formó parte de una generación de cineastas llamada “Nueva ola del cine iraní” junto a Masoud Kimiai, Sohrab Shahid Saless, Dariush Mehrjui, Bahram Beyzai, Nasser Taghvai y Parviz Kimiavi. Entre los idearios de esta ola de cineastas figuraba el gusto por los diálogos poéticos, y el uso de metáforas y alegorías para expresar un importante contenido político y filosófico. 
El cine de Kiarostami también se caracteriza por un marcado tono documental (de hecho, varios documentales figuran en su filmografía) que para algunos estudiosos del cine le pone en relación con el neorrealismo italiano, fundamentalmente con Roberto Rossellini de quien era abierto admirador. Pero también ha sido emparentado, por diferentes motivos, con otros maestros de la historia del cine como el indio Satyajit Ray o los franceses Éric RohmerJacques Tati
Además del coqueteo entre la ficción y la realidad, sus films se caracterizan también por un marcado individualismo, el empleo de técnicas propias de rodaje con un particular uso del montaje, el interés por la infancia expresado en varios largometrajes, la carga poética de su puesta en escena y sus temas místicos, fundamentalmente centrados en la fragilidad de la vida, la muerte y la espiritualidad. 
Tras la revolución de 1979, Kiarostami decidió permanecer en su país a diferencia de otros cineastas que abandonaron Irán. A pesar de sufrir la censura del régimen, siempre quiso marcar sus películas con una clara identidad nacional iraní. Únicamente a partir de 2010 decidió trabajar fuera de su país, y tan solo sus dos últimas películas son de nacionalidad extranjera, la francesa Copia certificada (2010) y la japonesa Like Someone in Love (2012) inédita hasta la fecha en nuestro país. 
En su extensa filmografía destacan A través de los olivos (1994) que obtuvo la Espiga de Oro en la Seminci de Valladolid, El sabor de las cerezas (1997) premiada con la Palma de Oro del Festival de Cannes y El viento nos llevará (1999) que en el Festival de Venecia recibió el Gran Premio del Jurado
En nuestro país fue dado a conocer por la Seminci de Valladolid que ya en 1993 le dedicó un ciclo en el que se pudieron ver varias de sus películas por primera vez en España. Un año más tarde, en 1994, como se ha dicho, resultó vencedor del festival con A través de los olivos. No sería esta su última Espiga de Oro en el festival vallisoletano, pues su penúltima película Copia Certificada (2010) volvió a alzarse con el máximo galardón de la Seminci
Diecinueve años más tarde, en 2002, el Festival Internacional de Cine de Gijón le dedicó una retrospectiva para la cual el cineasta se desplazó a la ciudad asturiana. Y en 2008 recibió un homenaje en el III Festival Internacional de Cine Documental MiradasDoc de Guía de Isora (Tenerife).

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *