Crítica de ‘Esperando al rey’: Willy Loman se va de viaje

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: Esperando al rey

Si me dieran un millón de euros cada vez que leo sobre una película que es “un viaje hacia la felicidad”, ahora mismo estaría en Cancún con el culo al sol y esta crítica la estaría haciendo uno de mis compañeros. Me repatea tanto esta ola de buenrollismo que, cuando leí esa frase en el panfleto que nos dieron en el pase de prensa de Esperando al rey, sentí como la bilis me subía por la garganta, pero resulta que Esperando al rey no es un Comer, beber, amar, sino que sigue la senda de películas como Lost in Translation o Entre copas. No trata de la búsqueda de felicidad, sino del reencuentro con uno mismo, y en ese sentido, Esperando al rey es tan eficaz como simpática. 
Tras Corre, Lola, corre, el director alemán Tom Tykwer ha tenido una trayectoria algo errática; a películas tan interesantes como su adaptación de la novela de Patrick Süskind El perfume, se enfrentaba El atlas de las nubes, un ejemplo de vacuidad disfrazado de filosofía con un envoltorio visualmente magnífico. No obstante, Tykwer sigue siendo uno de los cineastas más válidos del viejo continente y un buen ejemplo de ello es el encanto y sencillez con la que ha adaptado la novela de Dave Eggers, “Un holograma para el rey”
Esperando al rey narra la historia de Alan, un hombre corriente que, tras su divorcio y la incapacidad de pagar los estudios universitarios a su hija, trata de buscar un rumbo a su vida. La oportunidad de empezar de nuevo vendrá dada por un viaje de negocios a Arabia Saudí con el fin de vender un novedoso sistema de comunicación holográfico al rey. 
Tom Tykwer se hace cargo de la adaptación a guion y mantiene el correcto equilibrio entre comedia y drama rozando temas como la depresión, la enfermedad o la voracidad de la economía global. A través del personaje de Yousef, el inesperado chófer del protagonista, se filtra la mayor parte del humor en la historia, pero también la dignidad del ciudadano árabe de a pie, testigo de las incongruencias e injusticias de su país, pero demasiado asustado para rebelarse contra ellas. Especialmente emocionante es la charla que él y el protagonista comparten acerca de la posibilidad de luchar contra lo establecido. La crítica a la sociedad saudí resulta velada, apenas un comentario sobre las ejecuciones públicas o sobre la situación de la mujer. En su contra hay que decir que, para ser una historia tan vital, el ritmo llega a ralentizarse un poco para más tarde acelerarlo de forma algo forzada cuando entra en escena el entramado romántico. No cabe duda de que la película no parece encontrar su norte y bandea entre hilos argumentales, pero su actor protagonista consigue suplir esas taras. 
El director quiso contar de nuevo con Tom Hanks, con quien ya trabajó en El atlas de las nubes. La elección no podría ser más acertada. Hanks representa mejor que nadie el carácter de la clase media americana. En este caso, el personaje de Alan es heredero del Willy Loman de Arthur Miller y el actor dos veces ganador del Oscar, sabe otorgarle las medidas justas de patetismo y dignidad. Sin duda Tom Hanks, es el mejor ingrediente de la película, pero a veces es ensombrecido por el talento del desconocido Alexander Black, que debuta en el cine con el papel de Yousef. Hay que hacer una mención especial a Sarita Choudhury, conocida principalmente por su participación en la serie Homeland, que aquí interpreta a la doctora Zahra Hakem, una mujer independiente a la espera de que su marido le conceda el divorcio. Nos quedamos con ganas de saber más de ella, de un desarrollo más complejo de su personaje que queda relevado a simple interés romántico. 
Esperando al rey es una película simpática, con momentos de ternura, momentos de humor e incluso, aunque sutiles, momentos de crítica. Se echa de menos que el guion se decida entre si quiere ser una historia de autoconocimiento, una comedia romántica u otro cuento de confrontación entre oriente y occidente, pero tiene a su favor un elenco de actores eficaz y la reminiscencia de otras películas previas mejor desarrolladas.

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Un comentario sobre “Crítica de ‘Esperando al rey’: Willy Loman se va de viaje

  • el 30 junio, 2016 a las 9:38 pm
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    Yo lo que quiero es que Tom Hanks vuelva a la comedia, si bien no gamberra, más ligera, podría hacer algo a lo Paul Rudd sin despeinarse.

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