Crítica de ‘Deadpool’: La comedia de superhéroes definitiva

Las críticas de Óscar M.: Deadpool
Cuando parecía que el espectador lo había visto todo en el género de acción, subgénero del cine de superhéroes, llega Deadpool y revienta todos lo esquemas establecidos, se mea en el canon de adaptaciones de cómics al cine y revuelca todos los estereotipos de tipos (y tipas) en mallas luchando contra el mal.
La llegada del mercenario bocazas a las pantallas de las salas de cine viene precedida por una larga trayectoria de éxitos en taquilla y algún que otro fracaso comercial que los estudios se negarán toda la vida a reconocer. La saga X-men está viviendo una segunda juventud (gracias al regreso de Bryan Singer) en la casa Fox (películas independientes aparte), mientras que Sony ha abandonado su carrera en solitario tras destrozar (literalmente) en varias ocasiones la franquicia Spider-man. Luego está el caso de Disney, propietaria por derecho y talonario de todas las creaciones de Marvel (con excepciones). Por su parte, Warner Bros. tiene un acuerdo para adaptar el universo de DC Comics, e intentan dar un aire solemne y serio a sus adaptaciones (siendo fiel al estilo de las novelas gráficas en las que se basa) de Batman y Superman, principalmente.
Este pequeño resumen sirve para situar al lector y que se cuestione qué puede aportar Deadpool a tal cantidad de personajes salidos de las viñetas de esos libritos ilustrados que han revolucionado el mercado cinematográfico. Pues esta aventura en solitario de Wade Wilson, también conocido con el nombre del mutante que protagoniza la película, supone desidealizar al superhéroe, cachondearse de la profundidad de sus argumentos, reírse hasta de su propia sombra (incluso desde los propios títulos de crédito, vapulea a los actores, al estudio, a la franquicia… hasta los créditos finales e, incluso, en la escena extra), masturbarse con el código ético de los superhéroes, para luego ponerle un lazo y dejarlo en la puerta del despacho de un productor.
Gracias al trabajo constante y la persistencia del actor Ryan Reynolds, del director Tim Miller, de los guionistas Rhett Reese y Paul Wernick y de una bonita calificación para adultos hemos podido disfrutar de una película sin limitaciones a todos los niveles (verbal, sangrienta o gráfica sexualmente), algo que se puede recriminar a la mayoría de las producciones anteriores, que han llegado a la cartelera tras pasar por el filtro de Disney. Porque Deadpool, señores espectadores, no es una película para niños (es lo que pudo haber sido Guardianes de la galaxia y no fue).

El guión no puede ser más sencillo (y tampoco pretende ser más complicado), pero la ejecución del mismo es lo que hace grande a Deadpool, las pocas pretensiones más allá del puro entretenimiento y pasar un rato divertido es lo que convierte a esta adaptación en el necesario soplo de aire fresco del género y lo que hace enorme su individualismo y su personalidad propia.

Además de ser divertida e irreverente, la adaptación mantiene un estilo visual acorde con la franquicia de la que deriva y presume de unos efectos especiales de primer nivel (a estas alturas no hace falta decirlo, pero lo de X-men – Orígenes: Lobezno era vergonzoso) y, por si fuera poco, las interpretaciones cumplen perfectamente su cometido, aunque pasemos más de media película sin ver la cara de Reynolds su química con la bellísima Morena Baccarin es apreciable (Blake Lively debe estar tirándose de los pelos en casa, porque su participación en Linterna verde era insufrible).

Las bromas, chistes, gracias, guiños y comentarios jocosos son tan innumerables que sería imposible llevar la cuenta, pero provocan que el espectador esté constantemente con la carcajada en la garganta, que disfrute “como un niño” viendo al protagonista gritar y correr cuando le disparan (humanizando de esta forma al personaje y evitando el endiosamiento al que estamos acostumbrados ver en un superhéroe), escupir insultos a sus enemigos, cachondearse de sus compañeros de batalla y hasta del espectador, reventando la cuarta pared como si tuviera un martillo neumático.
Y todo lo anterior, con un nivel de socarronería, burla y desfachatez digna del mejor humorista del planeta. Deadpool “no deja títere con cabeza” (literalmente) y te hace salir de la sala con una sonrisa, una sensación de buen rollo y un placer interno tras haber disfrutado de dos horas de auténtico cine de entretenimiento. No pretendían más, ha cumplido su objetivo y se lo agradecemos. Voy a tocarme un rato.

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3 comentarios sobre “Crítica de ‘Deadpool’: La comedia de superhéroes definitiva

  • el 21 febrero, 2016 a las 12:12 pm
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    Nada que añadir a la crítica, aunque la podría resumir mucho más sencillamente diciendo que 'DEADPOOL' es la ostia.

    Todo el metraje me lo he pasado con una sonrisa en la cara, algún gesto de asombro ante el reperterio de decapitaciones, desmembramientos, ofensas verbales y la puesta en escena espectacular. Reynolds sabe cómo interpretar a un superhéroe, y se ha apoderado plenamente de Masacre (que es como siempre lo he llamado yo), y se aleja de aquel subproducto que fue Linterna Verde.

    Coincido en que Guardianes de la Galaxia debería haber seguido esta línea, y no la limpia y virginal de Disney / Marvel, pero es lo que tiene la influencia del estudio del ratón de orejas grandes.

    En resumen, la película del año por ahora. Si el año pasado Mad Max y Kingsman se llevaron la palma, este año Deadpool asienta las bases a la espera de Suicide Squad y Batman v Superman.

    Toquémonos todos!

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  • el 22 febrero, 2016 a las 1:38 am
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    Desde que empieza, los créditos, la música… vaya pasada de película. Soy un poco tocapelotas, pero bueno, ahí va. Por poner un pero, me ha faltado Deadpool y me ha sobrado Ryan Reynolds. Que sí, que ambos tienen la misma personalidad, pero que queréis que os diga, para mí no es lo mismo Deadpool y Wade Wilson al igual que no es lo mismo Batman y Bruce Wayne.

    Me han encantado, se mete absolutamente con todo lo que se puede meter y me entran ganas de poner spoilers sólo para comentar esto.

    No salía tan satisfecho de una película de Marvel desde que vi Guardianes de la Galaxia (Sarcasmo)

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  • el 22 febrero, 2016 a las 9:37 am
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    Bueno, yo seré quien ponga un punto menos de euforia entre los comentarios. A ver, la película dentro de lo que es, una peli de héroe de comic, pues está bien. Pero porque ante tanta película que ya nos hemos tragado ésta al menos aporta un punto de originalidad, sobre todo gracias a ser una peli +18. Pero quitas los insultos y las formas del personaje, a veces exageradas, fáciles y rozando lo infantil, y te queda una historia simplona, vista tropecientas veces, con un malo muy justito y una batalla final demasiado meh comparada con el inicio. La peli tiene un momento claro que decae de forma estrepitosa.

    Pero bueno, no está mal. Desde luego es bastante entretenida y deja claro que todas deberían ser +18 para dejar de ser tan políticamente correctos. Ver un poco de malas formas, y sobre todo alguna escena de sangre pues tampoco está de más en este tipo de películas. Pero tampoco es para volverse locos, película de 6-7 y para de contar.

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