Fallece David Bowie a los 69 años

La estrella del rock David Bowie ha fallecido ayer en Nueva York como consecuencia de un cáncer que sufría desde hace un año y medio. El anuncio saltaba a las redes sociales a las 7.30 de esta mañana en las cuentas oficiales de Twitter y Facebook del artista y la noticia era confirmada por su hijo, también en internet, según publica el diario El País. La irrupción de Bowie en el panorama cultural de finales de los sesenta supuso una revolución musical y también estética, derivada de su talento, de su puesta en escena y su aspecto andrógino y provocador. 
Su actitud ecléctica le ha llevado a numerosas participaciones como actor en la gran pantalla, a homenajear al cine en alguno de sus videos musicales (valga como ejemplo el calco de escenas de La Jettée en Jump The Say) o a interpretar personajes en varios videojuegos. En esta industria, creadores como Hideo Kojima reconocen la importante influencia ejercida por un hombre que ya en vida había iniciado el sendero para convertirse en leyenda.
El número de apariciones de sus temas musicales en bandas sonoras de la cinematografía mundial y la televisión supera las cuatrocientas, pero por haber conocido hoy el nombre de los ganadores de los Globos de Oro, merece la pena destacar la inserción de Starman entre los temas musicales de Marte (The Martian), protagonizada por Matt Damon. No deja de ser una curiosa coincidencia el hecho de que su primer papel protagonista en un largometraje fuera el que desempeñó en la película El hombre que cayó a la tierra en 1976.
Sus colaboraciones en el apartado musical con el cine completan un legado artístico que incluye 25 álbumes, el último de ellos, Blackstar, estrenado hace menos de una semana; su implicación como productor ejecutivo en tres proyectos cinematográficos y decenas de interpretaciones para el cine y la televisión a modo de cameos, papeles secundarios, protagonistas, antagonistas, entre las que destaco, por afinidad personal, Dentro del laberinto, El ansia (cuya reseña para No es cine todo lo que reluce dejo aquí vinculada), o su papel de Nikola Tesla en  El truco final (El prestigio) de Cristopher Nolan. 
Su otro gran legado para el cine, de forma indirecta, la obra de su hijo Duncan Jones, director que sorprendió con la arriesgada apuesta Moon, continuó su carrera con Código Fuente y prevé estrenar este año la adaptación del videojuego Warcraft, demostrando haber heredado el gusto de su padre por la hibridación y lo multidisciplinar.

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *