Crítica de ‘Papá o mamá’: Fallida comicidad de origen francés

Las críticas de José F. Pérez Pertejo: 
Papá o mamá

Se supone que tengo que partirme de risa viendo como unos padres hacen daño a propósito a sus hijos con las más alocadas ocurrencias llevados por el objetivo de verse eximidos de la custodia a la que ambos quieren renunciar para llevar una vida libre e independiente. No lo consigo. No me hacen ni puñetera gracia sus egoístas estrategias, sus disparatadas mentiras ni un tono general de impostada comedia que apenas me hace sonreír un par de veces en los ochenta minutos (agradezco la brevedad) del metraje de Papá o mamá.

En principio tengo la opinión de que con una buena dosis de inteligencia y un mínimo de buen gusto se puede extraer comicidad de casi cualquier tema, hay comedias negras muy inteligentes que consiguen divertir sin resultar ofensivas a pesar de tratar de temas, a priori, dramáticos. Tengo entendido que un divorcio puede ser uno de los episodios más traumáticos en la vida de una persona, hay divorcios civilizados y otros en los que la destrucción de los vínculos afectivos son especialmente crueles. Si además hay hijos de por medio, la cosa puede tornarse particularmente dolorosa, especialmente para estos. 
Hay muchas películas que se ocupan de divorcios, probablemente Kramer contra Kramer (Robert Benton, 1979) sea la más célebre, pero en tono de comedia la primera que se me viene a la memoria es La Guerra de los Rose (Danny de Vito, 1989) en la que Michael Douglas y Kathleen Turner se hacían continuas perrerías llevados por la ambición de quedarse con la casa y con las demás posesiones. 
Llega ahora a las pantallas españolas Papá o mamá, el debut en la dirección de largometrajes del joven realizador francés Martin Bourboulon, en ella, se nos presenta a un joven matrimonio que se conocen desde su época de estudiantes, él, Vincent (Laurent Lafitte) ginecólogo de profesión y ella, Florence (Marina Foïs) responsable de seguridad en una obra. Llegados a un punto de su relación en el que deciden divorciarse, la trama se centrará en las repercusiones que dicho acontecimiento tendrá sobre sus tres hijos Mathias (Alexandre Desrousseaux), Emma (Anna Lemarchand) y el pequeño Julien (Achille Potier). 
Vincent y Florence derrochan generosidad, todo es muy civilizado y muy sensato hasta que por un suceso un tanto desafortunado deja de serlo. A partir de ahí, el tono de comedia convencional se torna en una sucesión de despropósitos con una gracia con la que como dije al principio no consigo conectar.

Si me gustan sin embargo las interpretaciones de Laurent Lafitte y Marina Foïs que salen más que airosos de unos papeles exigentes con los que consiguen exprimir los momentos más jocosos del guion. También están bien los tres niños sometidos a las insensateces de sus padres. El desarrollo de la trama termina por hacerse previsible demasiado pronto y el final peca de una convencionalidad facilona que no encaja con el resto del film. 
Es una lástima que Papá o mamá no esté a la altura de las comedias francesas que habitualmente llegan a nuestra cartelera, como estímulo para la reflexión sobre el impacto que un divorcio puede tener en los niños no funciona, como vehículo para la risa y la diversión tampoco. Conclusión: fallida.

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