Crítica de ‘Straight Outta Compton’: Un ecuación con éxito

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: Straight Outta Compton
Hacer películas a veces se parece mucho a una operación
matemática. Hay elementos que, combinados del modo adecuado, dan como
resultado una cifra positiva. Cuando una película como Straight Outta
Compton
, centrada en el nacimiento del hip hop, se convierte en la gran
sorpresa de la taquilla veraniega en Estados Unidos demuestra, una vez
más, que el biopic musical es una ecuación que siempre funciona.

Producida por Ice Cube y Dr. Dre, Straight Outta Compton es
la historia del nacimiento del hip hop de la Costa Este y el Gangsta Rap,
y de cómo un grupo de jóvenes lo convirtió en un género musical
mayoritario y muy rentable, comenzando con su estancamiento a finales de
los ochenta cuando aun era un estilo de música marginal representado
por artistas como Ice T, hasta mediados de los noventa, con la fundación
de Aftermath, discográfica que lanzó nombres como Eminem o 50 Cent.
La película comienza con un grupo de amigos, vecinos de la
peligrosa ciudad de Compton, en Los Angeles, que se reúnen para hacer
música y que, en su deseo de abandonar una realidad violenta y marginal,
forman un grupo de rap, N.W.A. Sus letras, políticamente incorrectas
pero retratos de una realidad feroz, acompañadas de la calidad musical
de Dr. Dre en los arreglos, hacen de su primer disco, Straight Outta
Compton, un éxito mainstreem. Pero cuando el dinero y la fama se cruzan
con ellos, los lazos de amistad se empiezan a aflojar.
El guión de Andrea Berloff, quien se encargó también del de
World Trade Center, y de Jonathan Herman, encargado de la futura
adaptación de Ghost in the Shell, no arriesga mucho, pero funciona
porque sigue el patrón de cualquier biopic: jóvenes con sueños y talento
que aprovechan una oportunidad y son lanzados al mundo de la fama y los
excesos para después sufrir una caída igual de estrepitosa y
finalmente recuperarse siendo más sabios.
Sin embargo, F. Gary Gray sabe exprimir la historia y sus
diálogos y hace un espléndido trabajo en la dirección, sin duda
respaldado por su conocimiento del mundo del hip hop a través de sus
muchos trabajos dirigiendo vídeos musicales.
Pero como en todo buen biopic, el valor de la película que
consigue que olvidemos la falta de originalidad de su guión, reside en
un genial trabajo actoral. Dejando a un lado a Paul Giamatti en el papel
del productor musical Jerry Heller, con una interpretación que descubre un
talento innato porque es estupenda a pesar de denotar poco esfuerzo, los
tres jóvenes protagonistas están magníficos.
O’Shea Jackson Jr, en su debut cinematográfico, ha tenido
que demostrar que su elección para el papel no estaba basada en el
simple nepotismo, pero lo cierto es que consigue ser un calco de su
padre, Ice Cube. Algo más experimentados en el cine están Corey Hawkins y
Jason Mitchell, que interpretan a Dr Dre e Easy E respectivamente. A
Hawkins
lo hemos visto en breves cameos en Iron Man 3 o en la serie The
Walking Dead
, mientras que Jason Mitchell, con una filmografía más breve
ha conseguido papelitos en películas como La trama o Contraband, y
formará parte del elenco de Kong: The Skull Island. De los tres,  es
Mitchell
quien destaca en su interpretación de Easy E con quien comparte
un pasado de violencia, bandas y marginalidad. Sus escenas dando
réplica a Paul Giamatti son, interpretativamente, una joya. Los tres actores además han tenido que grabar los éxitos de N.W.A demostrando también su talento a la hora de rapear.
La película llega en un momento delicado en Estados Unidos
en el que día tras día aparecen casos de violencia policial. En este
sentido, Straight Outta Compton está, desgraciadamente, de rabiosa
actualidad. Es indudable que el famoso caso de Rodney King que llevó a
los disturbios de Los Ángeles en 1992, sirve aquí de excusa para hacer
una justificada crítica al cuerpo de policía norteamericano y a su
actitud violenta especialmente con la población negra y latina. El
famoso tema de Ice Cube «Fuck the Police» no podía reaparecer en un momento
más adecuado.
 
Y, como no puede ser de otro modo en un biopic musical, Universal lanza
además una banda sonora indispensable para los fans del hip hop. La
película ha servido además como trampolín para el último disco de Dr. Dre, “Compton”.
En definitiva, Straight Outta Compton es la misma historia
de siempre con distintos protagonistas, con la particularidad de que
trata un género musical que le dio voz al lado más oscuro de la
calle, a unos retratistas urbanos que no dudaron en usar el rap para,
con la oratoria más violenta, intentar cambiar el mundo.

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