Crítica de ‘Spectre’: Brillante conclusión de una etapa

Las críticas de Óscar M.: Spectre
Spectre se caracteriza por, desde ese comienzo con un soberbio plano-secuencia, ser un intento de volver a los orígenes de la saga. No sólo por utilizar el nombre de la malvada organización contra la que se enfrenta James Bond en los inicios de su aventura cinematográfica, también por recurrir y recuperar detalles de sus primeras películas (la localización de la organización en mitad de la nada, con detalles característicamente de los años sesenta, como el césped artificial, hacen una clara referencia a cuando se usaba el cine como propaganda para vender el estilo de vida americano).
También a nivel estético (la recuperación de smoking blanco o el gato persa blanco) o en el esquema argumental (incluyendo la entrada clásica de Bond desde el punto de vista de un cañón tras la escena inicial y antes de los créditos), dejando clara la intención de los productores por atacar directamente a la memoria de los seguidores de la versión cinematográfica del personaje.

La última contribución de Daniel Craig (si decide, finalmente, romper el contrato que le obliga a volver en la película número 25 del personaje) deja el listón bastante alto, aunque está muy alejado de Sean Connery (la mejor interpretación de Bond, según los expertos y seguidores del agente secreto, y su estilo socarrón y juguetón a la vez), para dejar a un Bond oscuro, profundo, torturado, anabolizado y más físico que sus predecesores.
Craig no lo hace del todo mal, pero se echa de menos que disfrute durante sus aventuras. Haciendo una comparativa, es más superhéroe de DC que de Marvel, cargando con la losa de ser un agente con licencia para matar que ha olvidado cómo disfrutar de su estatus y privilegios más allá de ligarse a la chica de turno. El problema, lógicamente, no es del actor, si no de los guionistas y productores, que han optado por ofrecer a un Bond serio, que sufre y al que hieren, que uno sembrado con una estrella que esquiva balas.
La historia de Spectre supone un claro final a la andadura de Craig como Bond, cerrando muchas puertas (algunas ya estaban hasta tapiadas y ha habido que dinamitarlas para enlazarlas entre sí y con esta cuarta película de esta nueva etapa) y dejando un final tan abierto como cabría esperar. Siempre habrá más Bond, aunque tenga otra cara y otro cuerpo, o aunque Craig vuelva una vez más.
El villano (interpretado en esta ocasión por Christoph Waltz) se queda un poco corto, no por su nivel de maldad, que no lleve calcetines o la poca justificación de sus actos (que, desafortunadamente la tiene y la explica, ¿qué sería de un villano de Bond si no explica sus motivos antes de la explosión final?), si no por su escaso tiempo en pantalla o lo limitado de su personaje (a pesar de que la vinculación con la saga original -la protagonizada por Connery– y el origen del villano sea más parecido a la saga de Star trek, una reinterpretación del personaje).

Algo parecido a lo que sucede con los personajes de Dave Bautista o Monica Belucci (esta última confirmando que sigue encasillada en su papel de la saga Matrix, aparecer, cobrar y marcharse sin dejar un mínimo recuerdo en el espectador), se esperaba mucho de ellos y dejan una sensación de “coito interrumpido”.

La composición musical de Thomas Newman es, probablemente, la mejor banda sonora de la saga, desde las primeras imágenes, situadas en la ciudad de México, el compositor alterna el constante y perpetuo “Tema de Bond” con una partitura exquisita, que adereza las imágenes y hace imprescindible su escucha y disfrute independiente del celuloide.
Sam Mendes (quien ha declarado que no volverá a la saga como realizador), ofrece un espectáculo de más de dos horas, con evidentes altibajos a nivel de acción, pero indiscutiblemente notable a nivel de entretenimiento y como conclusión de esta etapa, Spectre sale airosa, habiendo aprendido de sus errores en Quantum of solace y dejando el listón muy alto para el próximo Bond 25.

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2 comentarios sobre “Crítica de ‘Spectre’: Brillante conclusión de una etapa

  • el 8 noviembre, 2015 a las 11:07 pm
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    Vista ayer, me gustó bastante, aunque para mí no llega al nivel de Skyfall, está muy conseguida y gusta mucho el hecho de que en esta convergen las otras películas.

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  • el 5 diciembre, 2015 a las 11:27 pm
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    yo….bufff lo siento mucho, pero me parece una pelicula inefable. aun no me puedo creer que san mendes haya dirigido esto. Es horrible. De cabo a rabo. Absurda, ridicula, las escenas de acción se suceden, cada cual más ridicula que la anterior, y ya no hablo de lo inverosimil de las situaciones, sino del contexto ridiculo en el que se mueven. ¿Hace estallar una estación con cientos de trabajadores disparandole a un barril? ¿la pelea del tren? De verdad, se baja del tren como si nada….nadie se ha enterado? el malo puede ser más ridiculo….

    …de verdad me ha defraudado tanto que a penas puedo expresarme cohererntemente.

    Pésima.

    P.D: me encantó casino royal, me gustó skyfall, me gustó quantum of solace….pero esto es imperdonable.

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