Crítica de ‘PAN viaje a nunca jamás’: Un innecesario regreso a los orígenes

Las críticas de David Pérez “Davicine”PAN viaje a nunca jamás

Hay ocasiones en las que cuando se ve una película se nota que hay una historia que contar, una necesidad de mostrar al espectador algo personal y que perdure en sus retinas, y eso es lo que hace grandes a muchas películas. En otras ocasiones, nos encontramos grandes producciones que adaptan clásicos de tal manera que llegue a nuevas audiencias una historia por casi todos conocida, pero que sirve para recuperar la esencia original y que los más jóvenes quieran conocer más de la misma. PAN viaje a Nunca Jamás no es ninguno de los dos casos, pues ni consigue ser memorable, ni menos aún es necesaria para que recordemos la historia de Peter Pan como se merece.

Joe Wright (Expiación, más allá de la pasiónOrgullo y prejuicio) con amplia experiencia en acercarnos historias emotivas y repletas de sentimientos, es el encargado de llevarnos de nuevo a los orígenes del personaje que todos conocemos de mil y una (mejores) películas, pero quizás por exigencias de guión, ha perpetrado una película de aventuras repleta de efectos especiales y dinamismo, alejándose de los personajes, que en el fondo son lo más importante, teniendo poca miga que sacar a este Pan.

Desde que en 1924 se estrenara la primera película de este personaje, en plena era del cine mudo, muchas han sido las versiones que hemos visto de esta historia, aunque la más recordada es la versión animada de Disney Peter Pan. Pero en lo que respecta a las pertinentes adaptaciones en imagen real, nos han llevado a la gran pantalla secuelas como Regreso a Nunca Jamás, muy memorables como Hook, El capitán Garfio, y más recientemente Peter Pan, La gran aventura y Descubriendo a Nunca Jamás, que a pesar de no ser en sí una película de Peter Pan, lo era. En esta versión del célebre cuento de James Matthew Barrie se narra libremente la historia de como Peter Pan llegó al País de Nunca Jamás y logró ser quien fue, todo ésto gracias a la irónica ayuda del que acabaría siendo el Capitán Garfio, por lo que realmente se esperaba mucho más de una historia con una base más original, y con un punto de partida hasta ahora no visto en el cine.


En PAN viaje a Nunca Jamás, Peter (Levi Miller) es un pícaro muchacho de 12 años con una irreprimible vena rebelde; lo que ocurre es que, en el sombrío orfanato de Londres en el que ha vivido toda su vida, esas cualidades no son precisamente muy deseables. Entonces, en el curso de una noche increíble, Peter se ve transportado desde el orfanato y aparece en un mundo fantástico de piratas, guerreros y hadas llamado Nunca Jamás. Allí, se enfrenta a sorprendentes aventuras  y combates a vida o muerte mientras intenta descubrir el secreto de su madre, que le dejó en el orfanato hace mucho tiempo, y el lugar que le corresponde en esa tierra mágica. En compañía de la guerrera Tigrilla (Rooney Mara) y de un nuevo amigo llamado Garfio (Garrett Hedlund), Peter debe derrotar al implacable pirata Barbanegra (Hugh Jackman) para salvar el país de Nunca Jamás y descubrir su auténtico destino: convertirse en el héroe que será conocido para siempre con el nombre de Peter Pan.

Hugh Jackman encabeza el reparto interpretando al Capitán Barbanegra, con poco margen para lucimiento personal, pues aparece poco, y demasiado maquillado como para poder dar lo mejor de sí, y eso que es, con diferencia, el actor que más destaca de la cinta. El recién llegado Levi Miller es Peter Pan, y ciertamente nos hace sentir que estamos ante un joven picaruelo, con pocas ganas de respetar las normas, y que debe aprender a llevar la pesada carga que su apellido tiene con respecto al futuro de Nunca Jamás. Hace un trabajo interesante, aunque quizás flojee en algunos puntos por culpa de un doblaje que no va acorde al actor. Garrett Hedlund, como Garfio, y Rooney Mara, como Tiger Lily, son los compañeros inseparables de aventuras de nuestro Pan, entre los que intentan que veamos una química, que poco se aprecia más allá de ciertas sonrisitas edulcoradas y miradas con recelo, desaprovechando la ocasión de mostrar mucho más de Garfio, dado que pocas veces nos han llevado a esta parte de la historia en la que entre ambos había todavía cierta amistad. Adeel Akhtar como Smee quizás sea quien más puede alardear de un trabajo de interpretación complejo, siendo un personaje bastante pintoresco, repleto de manías y miedos que busca su propia supervivencia, aportando toques de humor a la cinta. Junto a ellos tenemos a una secundaria de lujo, Amanda Seyfried como Mary, de la que poco se puede decir dada la poca presencia que tiene. El resto del reparto está formado por Jack Charles como el padre de Tiger Lily, Taejoo Na como Kwahu, Nonso Anozie como Bishop, Kathy Burke será Mother Barnabas, Kurt Egyiawan como Murray, Lewis MacDougall como Nibs, y la desconocida Leni Zieglmeier en el rol de Wendy Darling.

No podemos dejar de destacar el espectacular trabajo de diseño de vestuario, que mezcla con acierto la estética variopinta del Capitán Sparrow (sí, otro pirata, al fin y al cabo) con la indumentaria clásica de los circos, colorida y feliz, aunque en el fondo algo lúgubre para los tiempos que corren. Colorido que encaja a la perfección con la idea de llevar esta aventura al 3D, e hipnotizar a los espectadores con imágenes repleta de colores y movimientos imposibles de cámara, grandes alardes tecnológicos, y muchas secuencias rodadas para aprovechar este formato.

Mención especial, ni para bien ni para mal, sino por peculiar, merece la banda sonora, con la que PAN, viaje a Nunca Jamás roza más el estilo musical que el de película comercial a la antigua usanza.  Integradas plenamente en la película, y cantadas y coreografiadas por los propios personajes, nos sorprende con versiones a coro pirata de “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana, “Blitzkreig Bop” de los Ramones, y otras similares, que no tienen el menor sentido en el universo de la película, y menos aún en las escenas en las que aparecen más allá de buscar lo pintoresco, aunque he de destacar que tenemos tan asociadas estas canciones a sus versiones originales, que quizás haberlas doblado en la película haya sido un fallo.

PAN, viaje a Nunca Jamás es una película de aventuras que tiene claro el público infantil y juvenil al que va orientada, un público que no necesita demasiado para aguantar entretenido la duración del metraje, y que no espera unos giros de guión impresionantes y rompedores, sino más bien una película palomitera con la que desconectar sin pedir demasiado más.

También te puede interesar

Un comentario sobre “Crítica de ‘PAN viaje a nunca jamás’: Un innecesario regreso a los orígenes

  • el 12 octubre, 2015 a las 6:19 pm
    Permalink

    He estado a punto de llevar esta tarde a mis hijas, pero el trailer tenía tan mala pinta, que nos hemos quedado en casa. Por lo que cuentas, es lo que me temía, poca historia y mucho artificio. Me alegro de habérmela evitado.

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *