Crítica de ‘Black Mass. Estrictamente Criminal’: Sláinte

Las críticas de Fernando Quintero: Black Mass. Estrictamente Criminal
Johnny Depp. Es el atractivo de cualquier película que protagonice y es capaz de captar la atención de quien la ve en cuanto hace su aparición en la pantalla grande. Esa es la premisa que tiene cualquier persona que haya entrado a ver Black Mass. Estrictamente Criminal, aunque seguramente hayan salido de la sala con la misma sensación con la que he salido yo. En la película no sólo actúa Johnny Depp, sino que tiene un coro de actores y actrices que le acompañan que son impresionantes desde el primer momento. 

Black Mass. Estrictamente Criminal no es una película de Martin Scorsese de los ochenta. Esto ha de quedar claro antes de entrar a la sala y sentarse a la butaca. Teniendo clara esta idea, se asegura que se disfrutará mucho más de la película. Es importante saber esto, porque se está acostumbrado a ver películas del género gangster con un protagonista que centra la atención del espectador y un puñado de secundarios que intentan ponerse a la altura del mismo. Aunque en raras ocasiones el secundario logra desbancar al protagonista de manera interpretativa, en el tercer trabajo de Scott Copper, si ocurre.
A pesar de tener algún actor más protagonismo que Johnny Depp, es cierto que no sale en ningún momento de su línea, sin llegar a sobreactuar en ningún sólo instante y hace transportar el respeto que inspira su personaje a través de sus ojos, su rostro y sus gestos. La facilidad de este actor para lograr convertirse en cualquier personaje, llega a ser algunas veces pasmosa e increíble.

Acostumbrados a ver su comicidad en algún momento de sus películas, la falta de ello en esta película, hace disfrutar más de su interpretación pero, ¿es de Oscar? La respuesta es no. El motivo tiene nombre y apellidos: Joel Edgerton. Acostumbrados a ver a este actor como secundario de lujo, acompañando a grandes nombres en las producciones en las que ha participado, en Black Mass. Estrictamente Criminal se puede decir que es más protagonista que Johnny Depp y que sí puede tener una oportunidad de oro para que la película se haya convertido en un trampolín para hacer despegar su carrera a cotas más altas.

Por supuesto que Depp es el protagonista de la película, porque el personaje de Whitey Bulger es el centro de la trama, pero es muy loable que, tras ese foco de atención, haya una interpretación que deslumbre ante la de nombres como los de Benedict Cumberbatch o Kevin Bacon. Pero no es sino el acervo de grandes actores lo que hacen que Black Mass. Estrictamente Criminal se haya convertido en un futuro clásico del cine negro.

Desde el primer fotograma enfocando a Jesse Plemons, hasta el último de un muy caracterizado Johnny Depp, todo el resto de interpretes hace disfrutar a los amantes del cine de este género y hace rememorar los trabajos de los grandes directores que lo han llegado a tocar. Sería muy tediosa analizar y alabar todas y cada una de las interpretaciones del reparto de la película y estas palabras pocas veces se pueden llegar a decir tras ver cualquier largometraje, por lo que uno ya puede dar a entender que en este sentido, disfrutará en todo momento.
Pero gran parte de culpa es la adaptación del libro “Black Mass: The True Story of an Unholy Alliance Between the FBI and the Irish Mob” al guión y no sólo la adaptación del mismo libro, sino de la vida del propio Whitey Bulger. Todo ello, unido a una gran dirección de Scott Copper, convierte la película en un gran activo para su visualización. Y es que es interesante lo que ha hecho este director con tan sólo dos películas a sus espaldas, pudiendo ser síntoma de encontrarnos con un futuro gran cineasta.
Sin embargo, hay rasgos de los que se esperaban más. Al conocer que Junkie XL se ocuparía de la banda sonora de la película, uno se imagina que tendrá una musicalidad parecida a su última participación en un largometraje, pero esa grandiosidad pasa desapercibida en todo instante, no siendo destacable su aportación al film.
Sí hay que destacar la cinematografía de Black Mass. Estrictamente Criminal. Es interesante analizar la cantidad de primeros planos que se producen a lo largo de la proyección, así como la de planos generales. Su uso continuo durante la proyección es de libro, algo que puede llegar a parecer de novato, pero no hay que pensar esto en ningún momento, ya que hablamos de Masanobu Takayanagi, un profesional que ha tenido el privilegio de rodar con grandes directores y que ha conseguido pegar al espectador a la pantalla con sus planos y angulaciones, entre otras cosas. Y ese gran montaje en el proceso de post-producción, es simplemente sublime, llegando a sobrar otros adjetivos que lo adornen.
Ir a ver Black Mass. Estrictamente Criminal es una opción valida si se quiere disfrutar de un cine ya olvidado y que pocos directores lo tocan debido a la implantación de los géneros protagonistas (siendo estos las superproducciones), por lo que es de un gusto exquisito sentarse ante una película que se ha olvidado de los cromas, de los guiones predecibles y de interpretaciones exageradas. 

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