60 SEMINCI. Sección Oficial. Crítica de ‘Dégradé’: Una peluquería “almodovariana” en Gaza

Las críticas de David Pérez “Davicine” en la 60 SEMINCI:
Dégradé (Degradado)
Un caluroso día de verano en la Franja de Gaza. Hoy hay suministro eléctrico. La peluquería de Christine está repleta de clientas: una futura novia, una embarazada, una divorciada resentida, una mujer muy religiosa y otra adicta a las pastillas. Pero el ambiente relajado llega a su fin cuando se escuchan disparos desde la acera de enfrente: una familia de delincuentes ha robado la leona del único zoológico que hay en Gaza. Cuando la policía del gobierno de Hamás despliega una operación para ‘liberar’ al animal, la situación se complica. Christine se encuentra atrapada en el local con su hija de diez años, Natalie, su ayudante Wedad y diez clientes, mientras en la calle se sucede el tiroteo.

Dégradé, a pesar de estar centrada en la Franja de Gaza y los conflictos que allí tienen lugar, nos muestra un punto de vista muy diferente del que cabe esperar inicialmente, pues a pesar del fuego cruzado a las puertas de la peluquería, eso no significa que no haya bodas que preparar, problemas afectivos de los que hablar y problemas de pareja que resolver. Con un arranque que bien podría ser una secuela de Carmina o revienta, con momentos absurdos y personajes que no nos sorprendería ver en una película de Almodóvar, y con 13 estereotipos femeninos, poco a poco nos damos cuenta que es mucho más que eso, que son diversos perfiles de mujeres, llevados al extremo, para demostrar que resistir también es ir a la peluquería y tratar de seguir siendo uno mismo, intentando convivir con la amenaza de perder la vida, pero sin perder la esperanza de lo que aún está por llegar, para lo cual deben estar preparadas, bien peinadas y depiladas. Mientras la guerra está fuera, ellas pueden abstraerse y hablar de lo que deseen sin miedo a la censura, sin miedo a tener que tapar su pelo ante la ausencia de un hombre en el interior de la peluquería.
El debut de los hermanos gemelos Tarzán y Arab Nasser quizás desperdicia un poco el talentoso reparto de esta película, y no puede dejar de compararse con la galardonada Caramel de la libanesa Nadine Labaki, en la que cinco mujeres libanesas coinciden en un salón de belleza, olvidando en parte la vida real en las calles de Gaza, aunque a pesar de ello recorrerá multitud de festivales que deseen mostrar este tipo de historia.

Si bien la idea de las mujeres de diversos sectores encerradas en una pequeña habitación no sea lo más original, las situaciones que surgen muestran una versión divertida y que normaliza la ocupación y los ataques diarios que sufren allí, gracias en gran parte a unas buenas interpretaciones de todas ellas, definiendo perfectamente cada una el personaje que la ha tocado representar, sin destacar ninguna por encima de las demás, compaginándose perfectamente las diversas reacciones de todas ellas, y haciéndonos ir poco a poco en la tensión que se vive en el exterior y poco a poco se contagia en el interior.

La presencia del león en la película está basada en una historia real, y sirve como primer detonante para el alboroto que se vive en la peluquería, causando estragos y enfrentamientos mientras que las mujeres chismorrean, discuten, hablan de la guerra y de sus maridos, sin dar mayor o menor relevancia a cualquiera de estos temas. Coloquialmente, dégradé es una técnica para aclarar el pelo, aunque aquí lo explican como cortar el pelo en capas, pero también adquiere un doble significado, y hace referencia a la degradación de la guerra en Gaza. Sorprende este error en lo que implica el nombre que da título a la película, como sorprende que  dos hombres se arriesguen tanto a mostar las reflexiones más internas de un grupo de mujeres, por lo que quizás sea demasiado típico todo, y por momentos nos haga olvidar el motivo central que quieren poner de relieve con la película.

No es hasta el último tercio de la película cuando el ritmo y la intensidad de la cinta se incrementan, con planos rápidos, grabados con cámara en mano, donde se refleja de forma más directa la tensión que se vive en los enfrentamientos, las explosiones y los ataques, y es donde queda claro que los hermanos no han notado el potencial que tenía su idea y no han sabido explotar al máximo, perdiéndose un poco en las situaciones absurdas.

A pesar de no contar nada excesivamente original, y quizás desviarse demasiado de su mensaje, Dégradé es una comedia divertida con personajes memorables, que quizás nos hace pensar lo que podría haber conseguido Almodóvar de ella.

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *