60 SEMINCI. Sección Oficial (corto). Crítica de ‘El adiós’: Buenas intenciones

Las críticas de José F. Pérez Pertejo en la 60 SEMINCI: 
El adiós (cortometraje)

Que hay buenas intenciones en el cortometraje El adiós de Clara Roquet es más que obvio, pero también resulta obvio que no bastan con las buenas intenciones. Roquet ha querido con su cortometraje rendir un pequeño tributo a todas las empleadas de hogar inmigrantes que se han dedicado durante muchos años a cuidar a un anciano y cuando el anciano fallece sufren tanta tristeza o más que la propia familia del anciano. 

En El adiós, la protagonista es una mujer boliviana que viste el cadáver de la persona a la que ha cuidado durante mucho tiempo con el vestido que ella quería ser enterrada, lo cual no tiene por qué coincidir con la opinión de la hija de la señora (Mercè Pons). A partir de aquí se desarrollan una serie de desencuentros que hacen que Rosana (que así se llama la empleada boliviana) interpretada por Jenny Ríos se plantee su futuro. 
El desplazamiento que Rosana sufre en el momento del entierro de la señora es sin duda el punto álgido del cortometraje y el momento en el que Roquet muestra mayor pericia a la hora de abordarlo, especialmente en una acertada puesta en escena; sin embargo, la secuencia de Rosana cortando cebolla para justificar (u ocultar) sus lágrimas resulta un poco naif. 
En cualquier caso, prometedor debut de la joven Clara Roquet en la dirección ya que hasta ahora había sido únicamente guionista destacando su trabajo como coguionista en 10.000 Km. de Carlos Marquet-Marcés. El adiós es un trabajo intimista, pequeñito, que en su falta de pretensiones (y en las citadas buenas intenciones) juega sus mejores bazas. Esperemos que tenga suerte en su recorrido, pero su joven directora todavía debería madurar un poco más la dirección antes de dar el salto a proyectos de mayor enjundia.

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *