Crítica de ‘Cut Bank’: Noir rural del Hacendado

Las críticas de Cristina Pamplona “CrisKittyCris”: Cut Bank

En su intento por atraer audiencia a las salas de cine, a menudo se vende un estreno relacionándolo con otro título de éxito. «De los productores de Avatar» «Del director de El padrino» «El nuevo Harry Potter» y sigue y sigue… Con alguna excepción, si una película no puede venderse sola es que carece de sustancia. Cut Bank me atrajo por su reparto, pero desconfié tras los continuos comentarios en críticas sobre su parecido a la filmografía de los hermanos Coen. Y mi intuición no me falló.


Cut Bank está ambientada en el pueblo del mismo nombre, en el estado de Montana. El joven Dwayne McLaren y su novia son testigos del asesinato del cartero local. El crimen, que en un principio parece un secuestro de la furgoneta postal, presenta detalles muy confusos empezando por la desaparición del cadáver. En una comunidad pequeña e idílica donde todos parecen conocerse, el homicidio afectará a la vida de varios ciudadanos que, por distintas razones, se verán involucrados en una historia que se retuerce y retuerce.
¿Hay algo de los Coen en ella? Definitivamente. Es inevitable buscar los paralelismos entre las localidades de Cut Bank y Fargo: sus personajes amables y oscuros al mismo tiempo, y los paisajes fríos de la frontera con Canadá. Pero, lamentablemente, el parecido no pasa de ahí.
Matt Shakman, director de la cinta y cuya filmografía se deja ver principalmente en la pequeña pantalla, dirigió el año pasado dos episodios de la magnífica Fargo al mismo tiempo que se rodaba Cut Bank, es posible que por eso, tanto visual como argumentalmente exista un parecido entre ellas. Sin embargo, el guión de Robert Patino, otro heredero de la televisión que se encargó de varios episodios de Hijos de la anarquía, no alcanza el humor, el ritmo y la sordidez de películas como Fargo, Sangre fácil o Arizona Baby. La semilla está ahí, por supuesto; un plan, aparentemente perfecto, que comienza a complicarse hasta zambullir a los personajes involucrados en una trama que escapa a su control. Pero en su desarrollo Cut Bank termina convirtiéndose en la marca blanca de las películas de los Coen. Y es una verdadera lástima, porque con ciertos cambios en el guión, estaríamos ante un thriller bastante decente. Demasiados personajes, algunos de ellos totalmente innecesarios, emborronan la historia. Al intentar dar un trasfondo a todos ellos, ninguno de sus motivos quedan finalmente definidos, y el resultado es un grupo de personas sin carisma alguno que parecen actuar por impulsos carentes de lógica.
El reparto de primera, en el que destacan los nombres de John Malkovich y Billy Bob Thornton, queda ensombrecido por unas interpretaciones frías de las que no sabes si el responsable es el torpe diseño de personajes o el carente interés que parecen poner los intérpretes en ellas. Billy Bob Thornton parece haber pasado por el rodaje a tomar un café y haber aprovechado para hacer dos escenas, porque su personaje poco o nada tiene para aderezar la historia. John Malkovich, que en el papel de sheriff está convincente no puede desarrollarse como cabría esperar porque su historia personal queda totalmente asfixiada por el hilo argumental principal. En cuanto a Liam Hemsworth… bueno, he visto vigas de madera con más registros dramáticos. En ese despropósito, el único que brilla es Bruce Dern, que ofrece una interpretación magnífica como ya nos tiene acostumbrados, pero que queda desmerecida por todo lo que la rodea.
A pesar de tener todos los ingredientes para un buen título, Cut Bank es fácilmente olvidable y el film noir rural de Patino y Shakman , como en su historia, parece quedarse en un buen plan que salió mal.

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